Es una día tranquilla; la lluvia da un toque en la ventana. MARIA está en la cama en el hospital. Cada aliento cuesta energía. Ella no tiene mucha días más en su vida. Su hijo LUIS llega a su habitación en la hospital con un resaca y sin dinero—el tiene problemas con las apuestas.
Luis : hola mama…
María: Luis , necesito su ayuda…por favor
Luis : ¿si? ¿qué necesitas?
María: quiero un sacerdote para bendecirme en mis ultimas días. Es mi ultimo petición
Luis : lo siento mama pero no tengo dinero suficiente para un sacerdote
María: ¿por qué? Te jugaba otro vez con su dinero?
Luis : no sé mama
María: ¿no sabes????? Estoy en mi cama de muerte y tu pierdes jugando!
Luis : lo siento mama
María: tu eres el solo persona de mi familia y cuando estoy muerte, vas a perder jugando total de mi dinero
Luis : ¿total de si dinero….?
María: si tengo siete mil
Luis: ¡¿Siete mil?! mi Heroína
María: ¡ESPERA!
Luis : puedo doble su dinero en una hora mama, si me das el dinero.
María: NO NO NO, espera hijo
Luis: ¿por qué?
María: Necesito trabajar porque de sus travesuras todo mi vida y este es mi ultimo pedido
Luis : dios mío, no lo creo….siete mil?....
María: si, ahora concentra en mi meta: el dinero es para el sacerdote. Necesito mi bendecirme hijo
Luis: vale, entiendo
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