2011, un barrio de Los Ángeles, California, EEUU.
LOLA es una traficante de drogas, pero no las usa, y también está muriendo de SIDA/VIH. Su marido, JUAN, es un drogadicto y pasa la mayoría de su tiempo en el callejón detrás de su piso. Ellos son muy pobres, pero él no sabe que ella es una traficante de drogas y por eso, tiene mucho más dinero. JUAN y sus tres hijos jóvenes son trabajadores de construcción.
Entra JUAN en la habitación en que Lola está encamada.
LOLA: ¿Estás de broma, hombre?
JUAN: A veces, sí, mujer.
LOLA: ¡No, estás drogado! ¡Como siempre!
JUAN: ¿Cómo siempre? ¡como nunca! ¡Cálmate!
LOLA: No, no. Estoy muriendo aquí en esta maldita cama y tú siempre te drogas con cualquier cosa que puedas obtener en las manos.
JUAN: Mujer, tranquilízate. Solamente estaba afuera para aire.
LOLA: ¡Mentiroso! Estabas en tu maldito callejón, inyectándote narcóticos. ¡Me das asco!
JUAN: Me voy, estoy harto de esta abusa. No entiendo que puedas estar muriendo, pero todavía tengas energía para gritarme.
LOLA: ¿No entiendes? ¿Quieres saber lo que YO no entiendo? No puedo comprender que tengas la audacia de matarte lentamente con las drogas que compraste con el dinero ganado por tus hijos trabajadores, mientras que yo esté muriendo aquí, sin ningún poder de cambiar nada. Haría cualquier cosa que tendría que hacer si pudiera estar sana.
JUAN: ¡NO ME DIGAS! Trabajo muy duro cada día para que tengas tus últimos días más relajados.
LOLA: ¿Relajados? ¿Estás colocado? Sí, por supuesta. Soy la persona menos tranquila del mundo ahora mismo. ¡Tal vez debo buscar tu alijo! Estoy muriendo—MURIENDO—y muy pronto mis hijos solamente tendrán un padre, drogadicto, y perezoso.
JUAN: ¿Perezoso? La única cosa que me hace perezoso es tú. No puedo soportarte nada más.
Juan intenta a salir la habitación.
LOLA: ¡Espera! ¡Jefe, ESPERA!
JUAN: ¿Qué quieres de mi?
LOLA: Tengo que hablar contigo sobre una cosa importante, la última esperanza de una mujer muriendo.
JUAN: Dime, Lola.
LOLA: Quiero que tú des una donación grande, en nombre de yo, a una fundación que ayuda a las personas con SIDA/VIH.
JUAN: Jajajaajaja eres cómica, mujer. ¿Con qué dinero voy a hacer esta donación?
LOLA: Hay dinero. Solo quiero que hagas los primeros pasos de la transacción, voy a colocar la parte de dinero.
JUAN: ¿Deliras, mujer? ¿Estás de broma? porque no puedo creer que tengas dinero y no lo me dijiste.
LOLA: No deliro, tengo dinero. Haz lo que pedí. Encuentra la fundación y organiza el primer paso de la transacción y haré el resto.
JEFE: No puedo creerte ahora. Me voy.
Juan sale y Lola se queda encamada.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario