domingo, 8 de mayo de 2011

El Cantante Callajero

¡O celeste Beatrice! L’ebbi. . . ah! si. . . fidar mi voglio Nel mio core appien leggeste. Arno, è vero, e in questo amore È riposto il ciel per me.” Luigi canta a las paredes y a los tendederos. Un olor a comida sale de ventanas abiertas algunos pisos más arriba. Una mujer aparece en una ventana abierta [se disimula tras una de ellas] y asoma un brazo. Lanza [Deja caer] una nota que flota ante Luigi, acompañando el olor a ajo en la brisa.

El ajo en el aliento del médico le da asco a Luigi pero la inhabilidad de expresarlo es lo que se hace sentir repulsado. La única cosa que puedo hacer es lamentar en lo que he hecho, mientras que este médico intenta a salvarme mi [la] vida. ¡Qué pena! Tengo una casualidad [probabilidad] de sobrevivir, y [cuando] ella se ha ido para siempre. Tal vez no voy a sobrevivir [a] este dolor, piensa, a partir del médico se mueva su brazo en la moción de golpear una puerta.

El cantante golpea tres veces y una voz de a dentro responde, ¡un momentito!. La puerta abre a una mujer bastante grande, llevando un vestido bastante pequeño. <> dice la mujer, su voz ronca y cansada competiendo con el ruido de la radio en el fondo, fijado a un canal de ópera.

Me choca [la] música, piensa Luigi justo después de [que] la enfermada encendió [la enferma? la enfermera? encendiera] la radio y puso [pusiera] un canal de ópera. Ha causado demasiado dolor en mi vida. Reflejando [Recordando] en el accidente, recuerda [revive] el sonido de los gritos, el olor de whisky en que se sumió. No puedo creer que ella viniera para verme cantando [cantar], y eché a perder todo [lo] que le quería. Todo es mi culpa. Ella murió y [yo] estoy vivo- ¿por qué? Luigi hace falta de darse cuenta de que no era la culpa de la música, sino [de] la bebida. Niega la idea [de] que su debilidad mató a [causó la muerte de] su amor; rechaza el pensamiento [de] que su fracaso fue la causa de la muerte de su alma. Interrumpiendo sus reflexiones, la enfermada [enfermera?] empieza a cantar con la radio, una canción muy familiar.

canta Beatrice con la canción familiar en el [de] fondo, preparando la comida mientras el cantante callejero mira la comida con el deseo intenso de [provocado por el] hambre. <<¿Hace cuánto tiempo desde has comido algo? [¿Cuánto tiempo hace que no has comido (que no has probado bocado)?] Luigi ignora la pregunta y pide por una fruta. <> respondió Beatrice. El fuego en el estómago vacío de Luigi y la anticipación de comida [la promesa de comer] hicieron casi imposible mantener una conversación; la única cosa en que podría enfocar fuera [concentrarse era] la comida.

Luigi se despertó con la sensación de fuego en su estómago vacío y se preguntó cuándo viene [vendría] la enfermada [enfermera] con su comida. No puedo soportar la inhabilidad de [incapacidad para] expresar mis deseos. Dos segundos pasaron y culpabilidad [Pasados unos segundos el sentimiento de culpabilidad] se chocó con los pensamientos de Luigi. No me [lo] puedo creer—Beatrice está muerto y estoy quejando [y yo estoy quejándome de] que tengo hambre y no [lo] puedo decir a nadie. Y en este instante, viene la enfermada [enfermera] con su comida.

Beatrice se sienta al lado de Luigi para comer [acompaña a Luigi mientras come]. <> ella dice. El hambre de Luigi domina sus acciones hasta que termine su comida. [A] Las preguntas de Beatrice faltan respuestas de Luigi y por fin ella exclama <<¡¡¿¿Te he proveído comida [Te he dado de comer] y no tienes bastante respeto para hablar conmigo??!!

<> una enfermera informa al médico. Luigi escucha a esta [la] conversación sin la habilidad de reaccionar [sin reaccionar], aunque su único deseo sea pedirles por muerte [es pedirle la muerte asistida]. No merezco el derecho al [de] vivir… no quiero vivir en un mundo en que ella no exista…>

<<¿Existo yo?>> preguntó Beatrice. ¿Cómo debo responder? Ella necesita demasiada atención, en mi opinión. Tal vez si durmiera con ella, no hablaría. Vamos a ver. Y con esta consideración, Beatrice trajo [condujo a] Luigi al su sofá, sus [con] intenciones obvias. No resistió Luigi, sino continuó sin sentimiento [que se dejó llevar sin sentimiento alguno]. <> explicó Beatrice, <<¿necesitas algo más?>> preguntó ella en la oreja de Luigi, intentando sonar tal sexi como posible para ella [como pudo], y continúa a seducirle [continuó con la seducción].

1 comentario:

  1. Se desaprovecha el motivo de la letra italiana. El primer párrafo está bien planteado narrativamente, también el cambio de plano e historia conducido por el olor a ajo. Pero luego falta orden en la narración, tanto en una historia como en la otra. Los pasadizos no están visibles y despejados. Una historía podía estar en presente y otra en pasado, pero la mezcla de tiempos en ambas produce desorden temporal que despista al lector. Debe trabajar más las ideas narrativas para llegar a la claridad.

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