martes, 12 de abril de 2011
Relato para "El Cantante Callejero"
El cantante callejero camina hacia su callejón favorito, San Sebastian. [Él] se para precisamente en el centro del callejón. Se quita el gorro [sombrero]y lo pone en el suelo unos metros frente de sí mismo [frente a él]. Se queda en la misma posición, como siempre. El cantante toma un respiro profundo [respira profundamente], extenda [extiende] los brazos, y empieza a cantar una opera italiana. Siempre empieza [el rendimiento] con la misma opera [ópera]. Esta opera es la única por lo [la] que [se] destacay quiere que todos los vecinos sepan quién les canta afuera de sus apartamentos [que todos los vecinos le reconozcan por ella]. Pero las únicas [los únicos] transeúntes son las [los] papeles de la basura que se mueven debido al viento [tan] fuerte. El gorro se queda vacío pero el hombre insiste en cantar cada vez más fuerte con cada letra para provocar a los habitantes de Calle San Sabatian [a los vecinos de la calle San Sebastián] [darle el dinero]. De verdad [Verdaderamente] , [el cantante] tiene una voz preciosa. Él toma otro respiro fuerte que llena los pulmores [Toma de nuevo aire llenando los pulmones] como el agua [del grifo] llena un vaso [del grifo]. [Y] tan pronto como él llega al pico de la canción [como llega al punto culminante del aria], [parece] unas monedas [que] caen del cielo y acercan hacia el gorro [ruedan hacia el sombrero]. El cantante, [sin parar su rendamiento], mira hacia arriba y otras monedas empiezan a aterrizar en el suelo de Calle San Sebastian. Contento [Satisfecho] ya con sus ganancias [del día], [el cantante callejero] da una vuelta [se vuelve] hacia el piso [de] donde vinieron las monedas y cambia a otra opera italiana. Pero sólo podía cantar [Pero solo puede] dos o tres letras [dos o tres compases] hasta que la mujer en el segundo piso del edificio [porque una mujer desde el segundo piso] le tira algo diferente. Una pequeña hoja de papel empieza a caer de [vuela desde] su ventana. Cada segundo, la hoja [de papel] cambia [de] dirección debido al [fuerte] viento [fuerte en el callejón]. Aunque la hoja [se] flota de cada dirección posible [flota así en el aire], [cuando acercaba al hombre], aterrizó precisamente dentro del gorro [aterriza en el sombrero]. El cantante le fascina la precisión de este acontecimiento y toma dos pasos lentos para acercar al gorro [Semejante precisión le fascina y se acerca lentamente]. [Él] se arrodilla y coge [recoge] la nota [del gorro]. La lee, cada palabra más lenta del anterior [más lentamente que la anterior]. [En letras cursivas, la nota le dice] "¡Enrico, que sorpresa! Me has encontrado aquí en Nueva York. ¡Sube inmediatamente [presto], ahora me toca a mí darte una sorpresa! El código de la puerta es 1929. Un beso, Beatrix". Al terminar leer la nota, él mira a la mujer en la segunda planta [distingue a la mujer que le sonríe desde la ventana]. Ella señala subir como si la nota ya no le hubiera dicho [Con gestos seductores le repite su invitación]. El cantante, completamente confundido se encoje los hombros [se encoge de hombros, o encoge los hombros] y camina a [hacia] la puerta para poner [marcar] los números del código en la maquina [el código del portal]. A la [misma] vez, Beatrix, [quién es] llena de alegría, se cae en la esquina de su sala anticipando lo que va a suceder con su "amante" del pasado [abandona el peso de su cuerpo en la pared mientras imagina lo que puede suceder con su viejo amante]. Ella recupera a su cuerpo [Se recupera] y corre a la habitación para acicalarse. Su estómago se agita con cada paso a la [por la] habitación. Ella nunca era gorda [Nunca había sido gorda] antes de que venga [de venir] a los Estados Unidos. Lo triste es que [ella] no reconoce que ha engordado y todavía lleva la misma ropa como en el pasado [y aún viste la misma ropa de antaño]. Beatrix comienza la preparación física con el maquillaje luego se cepilla el pelo [Se maquilla y cepilla su cabello]. Para perfeccionar la apariencia, ella se viste en la falda que llevó para el primer rendamiento de la opera con Enrico [Para completar su imagen, se viste la falda que llevó en la primera actuación operística con Enrico]. Ella sabe que él no puede resistir a ella cuando lleve esta falda [No podrá resistírseme cuando me vea]. Como toda la ropa en [de] su armario, la falda no le cabe [vale]. Ahora no está tan lisonjero como cinco años antes pero Beatrix sigue sin dando cuenta de que no se lleva bien la falda [pero no tiene tiempo de repara en detalles nimios]. [De repente], dos golpes fuertes en la puerta asustan [la sobresaltan] [a Beatrix quién grita] "Un momentito" [casi inmediatamente]. Se pone los tacones y corre a la puerta. Ella toma un respiro profundo [Toma aliento], y pone [posa] la mano en el pomo lentamente para subir la tensión entre ella por un lado y él por el otro [para sentir la emoción del momento]. Tan pronto como ella toca el pomo de la puerta, lo abre con fuerza y rápidez a la vez diciendo [Luego abre con decisión saludando:] "¡Hola!"
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