Escena 1.
Un callejón en las profundidades del Bronx. FRANK, un hombre que lleva un abrigo viejísimo y manchas de suciedad cuyas origines sólo Dios recuerda, está cantando. Mejor dicho, está gritando porque su canción suena como los lamentos de un gato cuyas intestinas están tirándose por su boca. De vez en cuando, una moneda cae al suelo de las ventanas más arriba, más por pena que apreciación.
FRANK: EN LA LUNA…VEO TUS OJOS…Y VES MIS OJOS….NUESTROS OJOS SE VEN…
(FRANK deja de cantar porque en este momento un papel doblado cae en su sombrero en el suelo. Él lo tome en sus manos.)
FRANK (leyendo): Clases de cantar… Gratis… Apartamento 6F
(Él mira arriba, y ve RUTH, una mujer gordita que ha visto mejores tiempos. Ella no puede esconder su sonrisa. Hace un gesto que manda que él suba.)
(FRANK pausa un segundo, dudando las intenciones de esta mujer. Pero, necesita el dinero, y se va. RUTH, después de ver que él sube, sonríe y empieza a vestirse con prisa. Se cepilla el pelo, se pone el maquillaje, y se viste en un vestido elegante. FRANK llama a la puerta)
RUTH: Entra, cariño. Está abierta.
FRANK: Hola. Estoy aqui para las clases.
RUTH: ¡Hola guapo! Yo soy una cantante de ópera MUY famosa y educada en técnica. Puedo ayudarte a cantar, y quizá ganes cincuenta dólares en vez de cincuenta centavos en un día entera. ¿Estás listo para tu primera clase? (Sin esperar por una respuesta, arrastrándole en la próxima sala) La primera regla de ser un cantante estupendo es actuar como ya lo eres. Hay que ser un caballero. Dame tu sombrero y abrigo. Caballeros no los lleva dentro de la casa. Yo recuerdo una vez cuando Don Bosco, otro estrella de ópera famosa, no quitó su sombrero cuando entró en la Casa Blanca y el presidente Roosevelt….(en este momento, nota a FRANK, quien mira fijamente a la fruta en la mesa desde hace unos minutos) ¿Si? ¿Qué haces?
FRANK: No puedo cantar con un estómago vacío.
RUTH: ¡Dios mío! ¡Claro que no! ¿Dónde está mi educación? Toma estas ostras y un té especial que he hecho para ti. Esos van a ayudarte a relajar.
(Silenco.)
RUTH: Bueno, ¿cómo están?
FRANK: Buenas, gracias.
RUTH: De nada. Me encanta comer ostras. Recuerdo la vez cuando Don y yo estábamos en San Francisco para los premios de ópera y compartimos una habitación en un hotel. Yo se las alimenta a él y después él lamió todos mis dedos. ¡Imagínate! Y después compram… ¿sí? ¿Qué quieres? Sal. Toma. Bueno, digo compramos chocolate negro para compartir como postre. La manera de que me miró nunca olvidaré. Entonces, él y yo fuimos a la cama y… pues nada. Sólo diré que no llegamos a los premios a tiempo. ¡Ah! Ya has acabado. Voy a mostrarte la segunda regla. Siéntate aquí y espera. Voy al servicio.
(Un ratito. Silencio completamente, FRANK, sentado en el sofá, no mueve. Está un poco confundido. Ruth revuelve.)
RUTH: Que te relajes. Esta es la segunda regla. Hay que relajarse y rendirse al placer. (Empieza a besar su cuello). Sé que te gustan los besos. Y sé lo que quieres. (Cierre la luz y se desnuda. Se hacen amor). Me gustas. Me gustas. ¡Ay! ¡Don Bosco! ¡Eso es! ¡Sí! ¡Sí! ¡Don Bosco! ¡¡Sí!!
Fin de Escena 1.
Escena 2. 20 minutos después.
RUTH: ¡Hombre que bueno eres tú! Llevo 25 años no sintiendo así. (Vistiéndole). Bueno, mañana tendremos nuestra próxima clase, ¿no? Vamos a aprender la importancia de la respira. (FRANK le mira tristemente, con algo profundo en sus ojos) Toma este dinero. Te prometí que ganarías $50. Ahora, sale, sale. Nos vemos mañana, ¿verdad? (Mientras él sale) ¡Recuerdes TODO de que te he enseñado! ¡Vas a tener un EXAMEN mañana!
(Cuando el hombre está fuera de la vista, RUTH empieza a bailar: salsa, merengue, lo que recuerda de sus día en el escenario. Canta música sin palabras. Coge el teléfono y hace una llamada.)
RUTH: ¡Mamá! Soy Ruth. Tengo buenas noticias para ti. Por fin, voy a tener un bebe. (Pausa.) No, mamá, no tengo marido. Es que acabo de concebirlo con un hombre muy guapo. (Pausa.) ¡No soy puta! ¿No quieres que nuestros genes sigan? Bueno, es mi cuerpo y yo puedo hacer lo que quiero con ello. (Cuelga el teléfono. Mira a su imagen en un cuartel y canta a grito pelado:) ¡¡VOY A SER UN MADRE!!
Fin de Escena 2.
Escena 3. En una calle oscura.
FRANK: (dando golpes en una puerta) Jack, soy Frank.
JACK: Estaba esperando para ti. Tengo las cosas aquí. Casi me morí obtenerlo.
FRANK: Bueno, la segunda vez, ¡muera ya!
(FRANK toma la bolsa y camina a su hogar, un apartamento pequeñísimo y rudimentario. Su mujer embarazada, SALLY, lo espera con intensidad, bebé JUNIOR en la mano. Las lloras de JUNIOR llenan el escenario)
SALLY: ¡Por Fin! ¿Has traído la medicina para Junior y comida para que pueda cocinar? (A ver la bolsa) ¿Qué coño es esto? (A ver dentro) ¿¡BEBIDAS!? Me trajiste bebidas. ¿Cómo comeremos? ¿Cómo sobreviviremos? Has jodido todo…
FRANK: (interrumpiendo, al JUNIOR:) ¡NO CANTES AQUÍ! (toma el bebé y lo tira hasta la pared.)
SALLY: ¡NO!
Fin de obra.
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