La voz de Frank, un hombre pobre, sueña por las calles. Cantando es su manera de mendigar, porque no tiene bastante dinero de sustener su tipa de vida. A mucha gente, su voz no se queda bien con las orejas. Pero, a Ruth, una mujer muy extravagante, hay algo especial en su voz. Significa la joventud y la hermosidad. Es la invitación que sigue a otra invitación. Ruth tira una cartita de su ventana que se caye en el gorro del hombre.
"Chico. Qué cosa más hermoso nunca he oído. Venga a mi piso para recibir un regalo especial.
Un beso fuerte,
Ruth"
Frank busca por el sitio dónde vino la carta, y sus ojos quedan con los de una muder gordisima.
"Esta carta fue intentado para mí?" -Frank grita en descreencia.
"Hombre, claro. Suba y ves que tengo para tí."
Ruth cierra la ventana antes de Frank puede decir algo, satisfecho con su invitación. Ella anticipa la llegada de Frank en pocos minutos. Rápidamente, ella prepara su misma para su huésped. Risa su pelo, aplica la maquillaje, y se pone su ropa más sensual.
(Corriente de consciencia de Ruth)
Tengo dos minutos al máximo hasta que el hombre de la calle llega a mi puerta y tengo que arreglarme para que no piensa que soy una mujer fea pero mi agente me dijo que soy demasiado gordo y nadie pensará que soy guapa pero este hombre que pasaría si él nunca llega y preparo mi misma y pinto mis labios y dónde está mi peine mi pelo parece horrible tengo que hacer una cita a la peluquería en esta calle oh como se llama esta calle es la calle con la iglesia de la boda de Carmen quien su marido nuevo es un hombre muy raro un poco parecido a mi tío que se volvió loco hace unos años y ahora esta viviendo en Australia me gustaría visitar Australia pero es que...
Como ella ha anticipado, hay un 'knock knock' en la puerta minutos después.
"Un momento!" -llama Ruth, de otro cuarto. Ella quiere aumentar la anticipación.
Por fin, ella abre la puerta.
"Gracias" dice Frank, en un voz bajo.
"Anda! Eres más guapo en esta proximidad que en la calle" dice Ruth. "Por favor, entre en mi palacio. Aquí, no eres un mendigo sino que un rey. Siéntate. Y comes lo que quieres."
"Me gustaría comer una manzana, sí está bien contigo."
"¿Soló una manzana? Eres demasiado delgado, tenas que comer más. Siéntate. Traeré un plato de galletas y leche. Aquí. Ahora, comas."
"Gracias. ¿Hay sal?"
"¿Te gusta sal con tus galletas? Nunca he oído de esta combinación. Pues, como tu quieres. Sal, aqui. Eres un mendigo muy raro y tienes muchas necesidades. Pero a la vez, tengo muchas necesidades también. Venga conmigo. Preparé una cama para ti porque estoy seguro que tienes mucho sueño. Si necesitas algo, me llamas...
Pues, pareces muy incomodo en toda tu ropa. Déjame a ayudarte hacer más cómodo. Como así, es mejor, ¿no?" (Ruth empieza de besar su cuello) "Ay, tienes un cuerpo de un joven...pero las habilidades de un hombre."
Los dos hacen amor.
"Ojalá que pudieras quedar aquí. Pero, por desgracia, tengo mucho de hacer. Aquí es tu dinero como prometido. No lo gastes todo en un momento."
Frank sale.
"¡Y regresas aquí en cualquiera hora que a ti te gusta!"
Por la ventana--"¡Y no me olvidas!"
Ruth canta de alegre y llama a su agente.
"Hija, tengo buena noticia. He descubierto mi pareja perfecto para cantar con. Él es joven, guap--"
"Ruth, por favor, basta. Sabes que no puedo ofrecerte nada. Eres demasiado vieja. Nadie quiere ver una vieja gorda cantando."
"¿Que? ¿En serio? No es la verdad. Todavía soy joven, tengo muchos talentos...Oh no, no quiero aceptarlo. No puedo...Ah! No voy a aceptarlo. Voy a seguir con mi carera y vamos a ver quien de nosotros tiene más éxito!"
Ruth termina la llamada y canta de alegre otra vez.
Mientras Frank llega a la tienda de alcohol.
"¿Qué quieres Frank?" dice el dueño, Jack.
"Lo usual."
"He dicho antes, no puedo darte más alcohol si no tienes dinero."
"Aquí. Hoy es diferente."
Frank sale la tienda, con una caja llenado de alcohol. Regresa a su casa a los sonidos de su hijo llorando.
"Frank, ¡por fin! ¿A donde has estado por los ultimos dos dias?"
Silencio.
"¿Y ahora estas bebiendo otra vez? No me digas. ¿Con que dinero? Tienes un hijo, una familia de cuidar para aqui. Y has gastado dinero en alcohol para ti en vez de en comida para tu bebe. El bebe no para de llorar porque tiene tanto ham--"
"¡CÁLLATE!"
Frank tira el bebe al otro lado del cuarto con fuerza. El llorando para. Todo es callado.
...A ser continuado...
martes, 18 de mayo de 2010
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